Menú

ODA AL ROSA

MODA #39

¿Qué problema tenemos con el rosa? Desde que tengo uso de razón su problemática ha sido una constante en mi vida. Siendo un hombre, se me ha enseñado a tratarlo con cuidado, casi con pinzas, con miedo, a mantenerme alejado de él, limitando su uso a circunstancias muy especiales (Carnaval, fiestas…) o incluso cómicas. E, incluso en este tipo de situaciones, parecía necesario justificar su elección, constituyendo su uso, de no hacerlo, como mínimo una extravagancia, si no prácticamente un manifiesto social (véase salida del armario en toda regla) y hasta político.

ssstendhal moda oda al rosa 01

Y es que la semántica del color rosa es quizá de las más intensas de nuestra sociedad. Su “tono raíz”, el rojo, simbolizó inicialmente, en nuestro pasado grecolatino europeo, la muerte, encontrando sus referentes simbólicos en la granada infernal y el brillo escarlata de la sangre humana derramada en los enfrentamientos bélicos.

No ha de extrañarnos sobremanera, por tanto, que con el devenir de la historia, el significado de los tonos rojizos y rosados (principalmente) virase poco a poco hasta representar la valentía, la fuerza y el sacrificio y, por tanto, se viese ligado al talante tradicionalmente masculino.

Así, estos tonos serían lucidos por las representaciones de Jesús Niño en las pinturas del Renacimiento, por los hombres del Barroco en sus abigarradas vestimentas, y utilizados para tintar las páginas de las principales publicaciones financieras.

No sería hasta los años veinte del siglo pasado cuando se produciría el gran cambio, pasando el rosa a ser un color puramente femenino y el azul un color masculino, si bien no exclusivamente, como sí ocurrió con el primero. He leído acerca de este cambio repentino y no deja de sorprenderme su brusquedad.

ssstendhal moda oda al rosa 02
ssstendhal moda oda al rosa 03

Es en este momento cuando el rosa pasa a ser “el color de la opresión”, sin duda debido a su asociación con lo femenino, y pasaría a simbolizar lo frágil, lo inocente, lo débil y, en definitiva, lo inferior. Así, un hombre vestido de rosa veía cuestionada su sexualidad y cualquier objeto de este tono se pasaba a considerar poco serio y de dudoso gusto. No es de extrañar que el rosa fuese el color elegido por gran parte de los movimientos sociales de finales del siglo XX para reafirmarse, luciéndolo como un estandarte, una provocación, convirtiéndolo casi en un color con connotaciones violentas y hasta sexuales (fetichistas) que, bajo mi punto de vista, derivaron de la descontextualización de la feminidad frágil a la cual se había visto ligado.

Me interesa personalmente lo que está ocurriendo actualmente con el rosa. Observo que se está utilizando como una manera de blanqueamiento de la realidad (escenas de dudoso gusto tintadas en rosado, muy ligadas al auge de la llamada posverdad), y una especie de branding millenial muy interesante, que ha asimilado el rosa como parte de la cultura visual de una generación que es más sensible que nunca a la reivindicación del oprimido en pro de la libertad individual.

 

Sergio G. del Amo

ssstendhal hipervinculo guccification
ssstendhal hipervinculo dandi del congo 1
SSSTENDHAL magazine
Compartir

This is a unique website which will require a more modern browser to work!

Please upgrade today!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies